Si te han estafado con tu equipo de música, denúncialo

Si te han estafado con tu equipo de música, denúncialo

15 - 03 - 2016

Los que pasamos por esta página somos grandes amantes de la música, y nos gastamos mucho dinero en esta pasión, que no es para nada barata. La tecnología avanza a pasos agigantados y queremos tener siempre lo último para poder escuchar a nuestros artistas favoritos y jugar con las melodías. Por eso nos resulta siempre importante tener lo mejor en equipos de música y recorremos tiendas para encontrar ese aparato que buscamos. Pero no siempre sale bien y a veces nos venden equipos que no dan el resultado esperado o que son de segunda mano y están en malas condiciones. Hoy vamos a contaros lo que debéis hacer cuando os pase eso. Lo más sencillo es acudir a un bufete de abogados. Nosotros recomendamos a estos abogados en Santander, pero por vuestra cuenta también podéis tomar precauciones o llevar acabo vuestras propias denuncias.

Vamos a dar por supuesto que el equipo lo habéis comprado o habéis tenido como primera opción haceros con él nuevo y en un establecimiento común de los que podemos encontrar en nuestras ciudades o en los centros comerciales, así como también por internet. En el caso de que el producto esté nuevo, debemos ser conscientes de que como mínimo tenemos que tener una garantía de dos años. Es muy importante asegurarse de esto en el establecimiento, porque esta garantía la pueden cubrir de muchas maneras. En algunas tiendas te dirán que si no te funciona bien en esos dos años te lo cambian por otro igual o te devuelven el dinero, y otros es posible que te digan que en esos dos años si no te funciona correctamente te lo envían gratis a la casa o al servicio técnico de la firma para que te lo arreglen. Lo importante es dejarlo muy claro desde el primer momento para luego evitar que nos líen con excusas y no recuperemos nuestro dinero.

Como nunca se sabe cómo funcionar esto que compramos o qué puede pasar, lo importante es que nos guardemos siempre el tique de compra y lo revisemos para hacerle alguna fotocopia durante ese tiempo porque normalmente la tinta acaba desapareciendo. Este tique será nuestro aval en caso de que no estemos contentos con el producto, ya que con él podremos ir al establecimiento a reclamar y ejercer nuestros derechos. Si en la tienda nos ponen trabas, podemos solicitar allí una hoja de reclamaciones. En ella deberemos rellenar nuestros datos y cuál es el problema con el que nos encontramos y cómo queremos ser recompensados. Asimismo, el comercio tiene un apartado para rellenar con sus datos y también otro donde alegar o argumentar en contra de aquello que pedimos o explicamos. Una vez cumplimentado este formulario, tanto el comercio como nosotros nos quedamos con una copia y hay una tercera que es la que debemos llevar a la Oficina del Consumidor de nuestra ciudad para que ellos actúen como mediadores.

Este tipo de denuncias no son para nada deseadas por las tiendas y es muy posible que en un rápido plazo de tiempo, si llevamos nosotros la razón, se pongan en contacto desde la administración con nosotros para ofrecerse una solución o compensación.

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Cuidado con los particulares

Por otro lado, si compramos el producto a un particular en una página web o incluso a través de un cartel de esos que vemos por la calle anunciando el producto, como se trata de una compraventa que se realiza entre particulares, no se aplica la legislación de consumo, sino el código civil, por lo que el comprador simplemente dispondría de seis meses para reclamar ante los tribunales cualquier defecto o problema ocultos en el artículo.

Esta garantía no contempla, como en el caso de los productos nuevos, la posibilidad de sustituir el producto por otro de características parecidas si este tuviese algún fallo o hubiese disconformidad con esa compra. La garantía en productos de segunda mano acepta la opción de repararlo, rebajar el precio o resolver el contrato (devolver el producto).

No obstante, la legislación de consumo en las compras de segunda mano, si se realizan en un comercio, se aplica como en el resto de compras. Por ejemplo, como decíamos antes, se pueden pedir hojas de reclamaciones y reclamar a través de los organismos de consumo.

En cualquier caso, si este tipo de trámites os resultan engorrosos pero no queréis pasar por alto la estafa, podéis recurrir, como os decíamos antes, a un bufete de abogados o asesoría donde os echen una mano y hagan valer vuestros derechos.