Las fiestas de Moros y Cristianos, que se celebra a mediados de agosto y están declaradas de interés turístico nacional, son una oportunidad estupenda para conocer Denia, una de las ciudades más bellas del norte de Alicante. Esta localidad costera tiene una rica tradición festiva. Te hablamos de algunas de sus fiestas más representativas.
Los moros y cristianos salpican buena parte del litoral español: Alcoy, Elda, Alicante (Capital). Su festividad es un momento clave en la vida de las localidades donde se celebran. Una fiesta grande. Varios días de representaciones históricas, de desfiles por la calle y de explosión de color, música y fuegos artificiales que despiertan el orgullo de la población local y la admiración de los visitantes.
Se llevan celebrando desde la edad media. La primera constancia que se tiene de una representación teatral de la entrada de las tropas árabes en una ciudad es en Lleida, en 1150.
En Alcoy, uno de los lugares más emblemáticos de estas representaciones, se llevan viviendo desde el siglo XIII y han llegado a reunir casi una treintena de comparsas, donde los paisanos se posicionan, a modo simbólico, en un bando o en otro: los moros o los cristianos.
Las dinámicas de estas fiestas son parecidas en todos sitios. Una escenificación de la llegada de las tropas árabes, desfiles y pasacalles de las comparsas, una representación libre de la batalla central, donde los trabucos de los participantes sueltan descargas de pólvora y un acto final, que suele expresar la reconciliación. Es decir, la convivencia de las dos comunidades.
Una expresión cultural, con un profundo arraigo, que mantiene viva en la conciencia popular cuál es su origen y manifiesta ese carácter mestizo del que los nativos se sienten orgullosos. Lo veremos en un caso concreto, Denia, pero también nos detendremos en otras fiestas tradicionales que expresan la rica y compleja esencia de este rincón de España.
Denia.
Antes de entrar a ver sus fiestas, vamos a detenernos un poco en conocer mejor esta ciudad. Situada en la costa del norte de la provincia de Alicante, en la comarca de la Marina Alta, Denia es la ciudad de España menor de 50.000 habitantes, que más turistas recibe cada año. Su población de 47.000 habitantes se multiplica por 4 en los meses de verano, llegando a sobrepasar los 200.000.
Aunque es un destino turístico, se trata de una ciudad rica. Con una importante flota pesquera de bajura. Frente a sus costas se encuentra un abundante banco pesquero, del que se obtiene la gamba roja de Denia, apreciada en el sector gastronómico por su intenso sabor y su carne tersa. En el siglo XIX se desarrolló en la ciudad una floreciente industria de transformación de productos del mar, especialmente salazones, y una intensa actividad comercial con las islas Baleares y el Mediterráneo más próximo.
Los años 60 del siglo pasado marcaron la transformación de la economía local. Virando su actividad hacia el turismo. Si bien, en un principio era un turismo popular, masivo, en los últimos años se ha especializado en un turismo de alto standing. Presentándose, como otras ciudades de la comarca, en un lugar interesante en el que invertir en propiedades de lujo. Son conocidas sus majestuosas villas con vistas al mar.
Esta transformación no ha hecho que esta ciudad pierda su esencia, su identidad. Todo lo contrario. Lo que la convierte en un lugar interesante que visitar. Julio, un amigo de Calpe (otra ciudad de la costa blanca alicantina) que vive en Barcelona, me cuenta que puedes encontrar alojamiento en Denia en cualquier época del año. Él alquiló un apartamento para él y su pareja en Romer, una inmobiliaria local con más de 25 años de experiencia, que ahora también opera en internet. Eso sí, me advierte que si quieres visitar Denia en verano, debes reservar el apartamento con varios meses de antelación.
Los moros y cristianos.
Como cuenta el periódico local Denia.com, el desembarco moro inaugura las fiestas de Moros y Cristianos que se celebrará durante 3 días en la semana central de agosto.
Una de las características que tiene este evento, y que lo hace diferente a otros parecidos, es que se celebra en la playa; más concretamente en la Playa de la Escollera, al lado del puerto, y que se realiza al caer la tarde, a las 20:00 horas del 13 de agosto.
Los moros llegan en barco, y hasta allí se dirigen en formación las filaes (comparsas) de cristianos. Ante los ojos de los visitantes se escenifica la primera batalla. El intento de la toma de la ciudad por parte de las tropas sarracenas.
En este teatrillo tienen lugar batallas a caballos, entre representantes del bando moro y cristiano, con una muestra de doma equina. Le siguen duelos a espada a pie, danzarines y acróbatas. Los miembros de las comparsas, o filaes, como se les conoce en Denia, llevan todo el año preparando con esmero la representación. Entre sus integrantes se encuentran los actores. Ante la igualdad de fuerzas, ya que ninguno de los dos bandos parece imponerse sobre el otro, el general moro y cristiano firman una tregua. La representación dura varias horas.
El día 15 es el día central de la fiesta. Las filaes moras y las filaes cristianas, en una manifestación de poderío militar, recorren toda la ciudad en animados pasacalles, donde cada filae cuenta con su propia banda de música, que entona marchas moras o cristianas. El día 16 de agosto, fiesta de San Roque, firman la paz definitiva en la plaza del Consell, en el centro de la ciudad, después de que las filaes hayan impregnado de humo toda Denia con las arbucaes, el disparo de los trabucos.
Bous a la mar.
Entre el 5 y el 13 de julio se celebran en Denia las fiestas patronales, la Fiesta de la Santísima Sangre, donde, como indica la web oficial de turismo de la Comunitat Valenciana, uno de sus principales atractivos son los Bous a la Mar, unos encierros de toros que se realizan todas las mañanas en un recinto semicircular vallado cercano al puerto, no lejos de la lonja de pescado.
La principal característica de esta suelta es que se efectúa en la playa. Donde los mozos se divierten recortando a los toros y estos, terminan, con frecuencia, zambulléndose en el mar.
Esta fiesta, tan arraigada en Denia, no está exenta de polémica. Las organizaciones animalistas la denuncian como maltrato animal. Según ellos, se trata de una sucesión de argucias que buscan cansar y engañar a los toros para que terminen en el agua.
Otro de los problemas de estos encierros es su masificación y la falta de preparación de los participantes. Junto a los recortadores locales, donde encontramos algunos que son verdaderos artistas, se mezclan otros jóvenes menos preparados y mucho turista ansioso de participar en el festejo, que no conoce la dinámica del encierro. Lo que en ocasiones provoca accidentes no deseados.
A pesar de las críticas de diferentes colectivos, el arraigo que tienen los encierros en los pueblos de España y en especial en el País Valenciano, donde son toda una institución, lo convierten en una tradición difícil de erradicar, y en un espectáculo popular, digno de ser visto, siempre que se practique con las medidas de seguridad oportunas, y esté realizado por personal preparado.
Aparte de los Bous a la mar, durante la fiesta mayor se celebran otros festejos como el correfoc o el desfile de carrozas.
Otras fiestas señaladas.
Otra de las fiestas señaladas son las Fallas, que se celebran para San José, igual que sucede con las Fallas de Valencia, a diferencia de las Fogueres de Alacant, que se realizan con motivo de la festividad de Sant Joan.
Las Fallas de Denia se celebran durante 4 días, entre el 16 y el 19 de marzo. Comienzan con la plantá, cuando los casales falleros montan sus monumentos de cartón en mitad de la calle y concluyen con la cremá, la quema de las fallas. Como es característico en estas fiestas, cada día se realiza una mascletá, a eso de las 12 del mediodía, una exhibición de fuegos artificiales que simboliza una sinfonía de explosiones de pólvora. Eso y la quema de petardos estarán presentes durante todos los días de la fiesta.
Aunque las Fallas son una fiesta regional, patrimonio inmaterial de la humanidad, los verdaderos protagonistas de estas celebraciones son los casales falleros. Asociaciones de vecinos que llevan todo el año preparando las fallas. Son los que encargan y financian los monumentos falleros y los que engalanan las calles para vestirlas de fiesta.
Más reciente, pero no menos relevante, es el D*NA, festival gastronómico de Denia, que se celebra los días 29 y 30 de septiembre, y que con una entrada libre, congrega a algunos de los chefs más prestigiosos de la cocina internacional para realizar talleres, exhibiciones y ofrecer degustaciones.
Como vemos, la vida cultural de esta ciudad alicantina es sorprendente e intensa. Un detalle que nos invita a visitarla en cualquier época del año.


