Una noche movidita

Una noche movidita

08 - 10 - 2015

Doorknockers Bath--226

¿Qué ocurre cuando te vas a una buena fiesta con un buen DJ? Pues que vuelves de madrugada a tu casa incluso cuando ya está amaneciendo y, en ese caso ¿qué ocurre cuando llegas a la puerta de tu edificio y te das cuenta de que has perdido las llaves? Tienes dos opciones, o llamas a los bomberos (que te van a cobrar una pasta), o llamas a tu madre que tiene copa de la llave (y te va a sacar los ojos), o llamas a un cerrajero (que dada la situación parece lo más aceptable). Pues sí, estáis en lo cierto, esta historia me ocurrió a mí el fin de semana pasado y desde aquí quiero agradecer a los mejores cerrajeros de Pamplona de los que soy fan desde este mismo instante porque sin ellos aún seguiría tirada en el portal de mi casa.

La noche confunde a Dinio, sí, ya lo decía Marujita Díaz, pero es que también me confunde a mí y a cualquiera que haya estado hasta las 5 de la mañana dando botes como una loca el son de la mejor música del momento ¿o no? Y el caso es que tampoco bebí demasiado pero se ve que en alguno de esos botes las llaves se fugaron del bolsillo y el lugar donde cayeron asía de hoy sigue siendo todo un misterio, aunque a estas alturas me da bastante igual la verdad.

Lo más gracioso de todo esto es que una vez que ya me ha pasado todo esto y no hay vuelta atrás me doy cuenta de que en Internet cientos de artículos que te enseñan a cómo abrir las puertas sin tener la llave. Dada mi dudosa maña para estas cosas yo seguiré confiando en mi nueva amiga la Cerrajería Vizcay,  pero os paso el enlace de alguno de esos artículos por si vosotros tenéis más suerte. Por ejemplo, en Cómo abrir una puerta cerrada con llave nos dan hasta 6 métodos diferentes para conseguirlo.

  1. Llamando a ver si te abren. No que es broma, jejeje. Utilizar una llave Bumping. Y vosotros diréis ¿y qué es una llave Bumping? Pues una llave que, básicamente, ha sido reducida a la mínima expresión en sus dientes con el fin de forzar la cerradura suavemente.
  2. Utiliza la típica ganzúa cual ladrón de película americana. Eso sí, si elegís este método tened cuidado no os vea la vecina y en mitad de la noche quiera hacerse la heroína y te suelte un sartenazo en un descuido.
  3. Inténtalo con una llave hexagonal. A ver, yo no le veo sentido, pero la web dice que funciona.
  4. Usa la típica tarjeta de crédito. Esto ya tiene guasa porque me han dicho por activa y por pasiva cómo ser hace e incluso me lo han demostrado delante de mis narices pero yo, además de cargarme un par de tarjetas, no he conseguido nada más.
  5. Prueba con una percha. No me pidáis que os lo explique, yo no lo entiendo.
  6. Utiliza la fuerza bruta. Esta es la única técnica que entiendo al 100%, lo malo es que con mis 57 kg de peso creo que antes me rompo yo que la puerta pero bueno… se podría intentar.

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