La organización de Eventos Nocturnos

La organización de Eventos Nocturnos

25 - 10 - 2017

No sé por qué hay una errónea creencia sobre que los eventos DJ nocturnos no necesitan demasiada organización. De hecho la creencia está tan extendida que a mi han llegado a  llamarme para pinchar en fiestas multitudinarias donde lo único que estaba programada era la hora de entrada y el número de camareros que habrían tras la barra, poco más. Craso error porque luego la empresa de seguridad ha de organizarse a sí misma en un recinto que a veces ni conocen cuando lo normal sería tener una organización común.

Sin embargo, de vez en cuando, aún se ven grandes eventos donde se ha tenido en cuenta mucho más que la bebida. El próximo fin de semana, con motivo de la festividad americana de Halloween, va a haber un evento bastante prometedor en una de las discotecas más grandes de la Comunidad Valenciana y he tenido la suerte de que me han llamado para pinchar. Digo “la suerte” porque según la información que me han mandado, el evento va a ser una auténtica pasada.

Han mandado a todos los participantes una relación de vestimenta que deberán recoger antes del evento en la sede que han destinado para ello. Los camareros llevarán Polos personalizados de Textinity con el logo del evento y vaqueros negros, el resto del personal (menos la seguridad por supuesto) deberemos llevar disfraces medievales terroríficos y hemos tenido que dar nuestras medidas para que Eviltailors mande los trajes a la organización.

Todos sabemos nuestra hora de entrada, la hora de salida, los descansos que tendremos e incluso van a montar una sala VIP para que todos los trabajadores podamos pasarnos por ella a descansar, tomar un tentempié o beber algo de agua y refrescos.

Sólo una vez fui a un evento tan bien organizado y fue en uno de los locales de Daho Madrid, en una fiesta promocional de una bebida espirituosa de diseño.

Imagen y Seguridad

Este tipo de evento, donde cada paso está medido, no sólo aporta una seguridad extra a todos los trabajadores y asistentes (aunque ellos no lo sepan) sino que, al final, ofrece una imagen profesional que otros eventos de este tipo no consiguen, y a vece sin siquiera lo pretenden. Y es por culpa de estas cosas por lo que la imagen de los que trabajamos en la noche queda tan degradada pues, al final, lo que llega hasta la sociedad es que en la fiesta “X” se vendió coca, pastillas y marihuana mientras miles de jóvenes pegaban botes y bebían como locos al sond e la música.

La realidad es que muchos jóvenes a los que les gusta la música electrónica no beben ni se drogan, y muchos trabajadores cumplimos nuestra jornada laboral con profesionalidad y nos vamos a casa, pero eso no es noticia y no traspasa las puertas del recinto y lo que sí es noticia llega a todas partes: como que niños menores de edad han acabado con un coma etílico, que en una redada en el evento e encontraron numerosas bolsas de coca o que la seguridad era escasa para el número de asistentes. Y todo, en mi opinión, por culpa de la organización ya que, si fuera como debe ser, muchos de esos problemas se subsanarían sin que nadie se enterara mientras que, siendo tal y como es ahora mismo, lo que ocurre es justamente lo contrario: se agravan.