Iberloud, altavoces de altura

Iberloud, altavoces de altura

27 - 07 - 2017

Cuando a uno llega al punto soñado de trabajar y tener un buen sueldo, que además te da tiempo libre para poder pensarte otro negocio para el fin de semana no debes renunciar a ello.

Siempre habíamos querido tener nuestra propia discoteca de rock alternativo. Quizás debió ser porque en los años 90 y principios de los 2000 tuvimos que ir a sitios de música que no nos gustaba en absoluto. Al final con tres socios que fueron compañeros míos de pandilla y mis mejores amigos, nos pusimos a la caza y captura de un buen local.

No es fácil encontrar un local de buen tamaño y céntrico a buen precio, a lo que hay que sumar el reformar el sitio en cuestión y equiparlo con todo lo que tiene un sitio de nivel. Habíamos estudiado bastante las posibilidades en cuanto a público y aunque con los lógicos nervios de quien ve los riesgos, estábamos muy ilusionados.

Algo que considerábamos clave era contar con unos buenos altavoces. Nada de sonido malo o discreto como tantos sitios, queríamos que la buena música se oyera de la mejor manera. Nos recomendaron unos buenos amigos a Iberloud, que era una tienda de altavoces que además de venderlos se encargan del montaje, reparación y actualización con componente de alta calidad.Estaban especializados en la marca Celestion, de bastante buena reputación, por lo que contratamos sus servicios. El tener un año de garantía adicional nos dio confianza y equipamos así a nuestro local.

Después tocó terminar el resto de contrataciones, donde una empresa de reformas se lo curró de lo lindo para poder inaugurar justo en la fecha que nos habíamos marcado con una línea roja. El día de la inauguración nerviosos era poco, estábamos como en un estado de ansiedad y nervios, como estudiantes que se saben las cosas con alfileres en selectividad.

Los nervios terminaron marchándose cuando sonó la primera canción

Afortunadamente, sonó “Smells like teen Spirit” de Nirvana y para dar inaugurado nuestro pub “Supersonics”  y los nervios se fueron para ver como todos los clientes empezaron a darlo todo. Ver a Julio, mi amigo de los 14 años y socio pinchando como siempre había soñado la música que más le gustaba no tenía precio.

Algo que nos preocupó y quisimos llevar a rajatabla era la calidad de la música e intentar que hubiese tiempo para todo, desde exitazos de ayer y de hoy hasta nuevos grupos que pudieran interesar a nuestros clientes. Al final todo está saliendo bien y el público responde hasta tal punto que a las 12 de la noche, tenemos que decir al público que esté en cola que por desgracia no admitimos a más gente.

Intentamos que todos los que quieran y estén en la cola, tengan una entrada para el día que les venga mejor como compensación por la espera. Es un detalle que no nos cuesta nada (la entrada no es cara), pero agradece el esfuerzo de los que esperan en cola. Muchos podrían decir que es una mala medida económica, pero nos va bien y los clientes agradecen de que el local se preocupe de aquellos que hacen cola y se quedan sin entrar.

8 meses de trayectoria con nuestro “Supersonic” y solo tenemos palabras buenas, así que si tienes una idea, lúchala, hay que intentarlo.